Cirugía de Vesícula Durante el Embarazo

Piedras en la vesícula durante embarazo

Si estás embarazada y tienes piedras en la vesícula, no tengas miedo. La Cirugía de vesícula durante el embarazo es un procedimiento seguro.

¿Por qué puede ser necesaria la cirugía?

El embarazo aumenta el riesgo de formar cálculos biliares (piedras en la vesícula), esto debido a que los cambios hormonales provocan que la bilis no fluya de manera habitual por los conductos biliares.

Esto puede causar “Lodo biliar” y en algunos casos la formación de Piedras en la vesícula.

Si estas piedras a su vez causan dolor abdominal, nausea y vomito es probable que se trate de Colecistitis aguda (inflamación de la vesícula) en esos casos es conveniente no esperar, y realizar la Cirugía de vesícula durante el embarazo cuanto antes.

¿Cómo se realiza la Cirugía de Vesícula durante Embarazo?

La técnica estándar y preferida es la Colecistectomía laparoscópica. Se realiza de la siguiente manera:

  1. Se hacen 3 heridas muy pequeñas (de menos de 1 cm) en el abdomen.
  2. Se introduce una pequeña cámara e instrumentos especiales, sin tocar el útero donde esta tu bebé.
  3. El cirujano extrae la vesícula con cuidado, y tu embarazo sigue su curso normal.

Mitos y realidades de la cirugía en el embarazo

La anestesia dañara a mi bebé – FALSO ❌

Los anestesiólogos utilizan protocolos especializados y medicamentos totalmente seguros para el feto, monitoreando constantemente el bienestar de ambos.

Es mejor aguantar el dolor hasta el final del embarazo – FALSO ❌

Puede llegar a ser un dolor muy intenso ademas de ser un riesgo muy grande para ti y para tu bebé.

La cirugía provocará un aborto – FALSO ❌

La cirugía por laparoscopia que se realiza por un experto tiene un riesgo mínimo. Durante esta cirugía no se toca el utero o al bebé, por lo que no se causa ningún daño.

Puede darme pancreatitis por piedras en la vesícula – VERDADERO ✅

La inflamación del páncreas es un padecimiento muy grave que puede poner en riesgo la vida del paciente.

Conclusión

No se trata de elegir entre “operarse” o “no operarse”, sino entre “operarse de manera programada y controlada” versus “operarse de manera urgente cuando hay complicaciones graves”. La primera opción es siempre la más segura.