Fisura anal

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Fisura anal

¿Qué es una fisura anal?

Una fisura anal es un desgarro o herida abierta (úlcera) que se desarrolla en la superficie del canal anal. Las fisuras anales son bastante comunes, con alrededor de 1 de cada 10 personas afectadas en algún momento de su vida.

 

Algunas causas o factores de riesgo son:

  • Una enfermedad inflamatoria intestinal (EII), como la Enfermedad de Crohn o la Colitis ulcerosa.
  • El embarazo y parto.
  • Una infección de transmisión sexual (ITS), como la sífilis o el herpes, que pueden infectar y dañar el canal anal.
  • Tener músculos del esfínter anal inusualmente tensos, lo que puede aumentar la tensión en el canal anal, haciéndolo más susceptible al desgarro.
  • En muchos casos, no se puede identificar una causa clara.

 

Síntomas de fisuras anales:

  • Un dolor anal al evacuar, a menudo de un dolor intenso y ardiente que puede durar varias horas.
  • Puede haber sangrado, la mayoría de las personas notan una pequeña cantidad de sangre de color rojo brillante en el baño o en el papel higiénico.

 

¿Qué causa las fisuras anales?

La mayoría de los casos ocurren en personas que tienen estreñimiento, y la materia fecal dura y grande desgarra el revestimiento del canal anal.

 

Tratamiento para la fisura anal

En el caso de una fisura anal aguda el tratamiento está encaminado principalmente a mantener las mejores condiciones en el sitio de la herida o fisura para que esta cicatrice de manera normal; evitando el estreñimiento o diarrea y agregando algún medicamento para el dolor según sea necesario.

Para la fisura anal crónica (es decir, aquella fisura que no pudo cicatrizar), el tratamiento suele ser mediante cirugía, con lo que practicamente se elimina el dolor y a su vez permite que se relaje el musculo del esfínter para permitir llevar a cabo la cicatrización.

 

Cirugía de fisura anal crónica

Se trata de una cirugía muy frecuente y segura.
Una cirugía ambulatoria, es decir, que el paciente sale a casa el mismo día de la cirugía, con mucho menos dolor del que llegó.
La parte más importante del procedimiento consiste en relajar el músculo del esfínter que es el que no ha permitido la cicatrización normal, a esto se le llama Esfinterotomía lateral interna (ELI).